Pompeyo Márquez: el irreverente luchador de las dictaduras

La madrugada de este miércoles falleció el político venezolano Pompeyo Ezequiel Márquez Millán, mejor conocido como Pompeyo Márquez,  a sus 95 años. Exmilitante comunista desde sus treinta años, que luego de1999 ejerció una abierta oposición a los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. 

Desde sus diversas facetas se protagonizó por ser irreverente, crítico ante el escenario que atravesara el país y frontal contra los Gobiernos que catalogó como dictatoriales. “Un país y una población no pueden vivir en estas condiciones, por eso se trata de salvar a Venezuela, abrir los caminos a la democracia, la libertad y una calidad de vida decente, que detenga la muerte de nuestros jóvenes y libere a los miles de detenidos; detenga la violación de los derechos civiles que inducen a la lucha unida con una plataforma mínima que satisfaga lo más elemental de la crisis humanitaria”, fueron sus últimos deseos para el país.

Márquez fue un reconocido político venezolano, militante de Un Nuevo Tiempo, Izquierda Democrática, y el Movimiento al Socialismo (MAS). Además, fue parlamentario, ministro y ejerció funciones diplomáticas. Fue miembro fundador del Movimiento al Socialismo (MAS) de Venezuela.

Márquez nació en el estado Bolívar, el 28 de abril de 1922. Era el segundo de cuatro hermanos, y se mudó a Caracas junto a su familia tras la muerte de su padre. En la ciudad capital estudió primaria y secundaria, aprendiendo así, contabilidad y mecanografía, lo que le permitió trabajar en el diario El Nacional y el semanario del Partido Comunista de Venezuela (PCV).

Su primera esposa fue Socorro Negretti, con quien contrajo matrimonio en 1943, unión de la cual nacieron sus cuatro hijos:  Tania, Natasha, Iván y Luz María. Estuvieron casados hasta el año 1998, fecha en que falleció Negretti. Años después contrajo matrimonio con Yajaira Araujo; quien cuidó de su estado de salud.

Su carrera política comenzó desde 1936 cuando se inscribió en la Federación de Estudiantes de Venezuela pero realmente, su desarrollo político ocurrió en el Partido Comunista de Venezuela. Su lucha estuvo en contra de varios Gobiernos venezolanos, empezando por la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, Romúlo Betancourt y Raúl Leoni.

Más reciente, cuando el expresidente Hugo Chávez apareció en la campaña electoral para las elecciones presidenciales de 1998, Pompeyo se retiró de la organización MAS por haber apoyado al dirigente, y se enfiló al partido Izquiera Democrática que se oponía a Chávez.

En el 2007 anunció su incorporación a Un Nuevo Tiempo y desde allí se mantuvo como miembro de esta agrupación política, convirtiéndose en uno de los políticos activos con mayor edad. Además de esto, Márquez se dedicó a escribir artículos de opinión, hasta su último respiro para el diario Últimas Noticias.

Su último escrito: Restablecer el Estado de Derecho

“Venezuela está sometida a un régimen sin ley, sin Constitución, sin instituciones. Se puede afirmar que son poquísimos los países que atraviesan un drama como este que, además, está sumido en la más profunda crisis en todos los órdenes del escenario nacional. En ese drama, uno de los más resaltantes es la ausencia de justicia que nos deja en total estado de indefensión.

La acción que intenta la Fiscal General por desincorporar a los 33 magistrados espurios del TSJ es digna y merece el respaldo de los ciudadanos y la casi unanimidad de los juristas. Anula por tanto las actuaciones del TSJ -entre ellas la elección de los rectores del CNE- y regresa las facultades a la Asamblea Nacional, que ya no estaría en desacato.

Sería restablecer la separación de poderes, esta sometida a la voluntad omnímoda de la camarilla gobernante que ha tomado por asalto a todo un país donde los ciudadanos no gozan de ninguna garantía sobre su vida, sus bienes, su libertad. Estos sufrimientos están agudizados con el desabastecimiento de alimentos, de medicinas, de repuestos, y la escasez de materia prima para la industria, sumado a la inflación galopante más alta del mundo.

Era difícil prever que una nación podría sucumbir a todas estas calamidades. Por supuesto, un país y una población sometida a la barbarie no le queda otro camino que luchar por alcanzar el cambio político. Para ello, como lo hemos repetido hasta el cansancio, se requiere una lucha permanente que ha tomado la ruta del camino pacífico para responder a un gobierno que desprecia el voto ciudadano y reprime sin misericordia, con la fuerza pública y con bandas armadas de paramilitares, sin considerar en lo más mínimo los derechos humanos de quienes protestan exponiendo su vida en las calles.

Un país y una población no pueden vivir en estas condiciones, por eso se trata de salvar a Venezuela, abrir los caminos a la democracia, la libertad y una calidad de vida decente, que detenga la muerte de nuestros jóvenes y libere a los miles de detenidos; detenga la violación de los derechos civiles que inducen a la lucha unida con una plataforma mínima que satisfaga lo más elemental de la crisis humanitaria.
El mundo democrático contempla asombrado el heroísmo de un pueblo que no teme exponer su libertad e incluso la vida en las calles con tal de restablecer el pleno ejercicio de la anhelada democracia, hoy mancillada”.

Fuentes: Hellouworld/caraotadigital

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