Leopoldo López: más de 40 meses de un proceso irregular

El caso del dirigente opositor Leopoldo López traspasó fronteras desde el primer momento de su detención, aquel 18 de noviembre de 2014, cuando se entregó a las autoridades, luego de haber sido acusado por instigación a cometer crímenes e intimidación pública, tras los hechos violentos del 12 de febrero de ese año.

Han sido más de 40 meses de un proceso que desde el primer momento fue catalogado por la oposición como un enjuiciamiento político, un preso de conciencia, de vejación a los derechos humanos, tema que ha estado incluso en boca de diversos mandatarios alrededor del mundo.

Durante este lapso de tiempo, los familiares de López, entre ellos su esposa, Lilian Tintori, denunciaron de manera reiterada que no los dejaban ingresar a verlo, a conversar, incluso en los días de visita. Incluso, recientemente, el 23 de junio, hubo una denuncia sobre supuesta tortura.

Foto referencial

A comienzos del 2014 López convocó al movimiento La Salida, creado para desarrollar agendas de calle contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro. El día de quiebre fue el 12 de febrero, Día de la Juventud, cuando dos personas murieron baleadas en el contexto de la protesta, luego de ser repelidos por las fuerzas de seguridad del Estado. Luego, otro manifestante sería asesinado en Chacao. Tres muertos que generaron una serie de protestas en todo el país por varias semanas, con un saldo lamentable de 43 víctimas.

Ese 12 de febrero la doctora Ralenis Tovar Guillén, jueza del Tribunal Décimo Sexto en funciones de Control, emitió una orden de arresto para López, ratificada luego el día 20, por los cargos formales de incendio de edificio público, daños a la propiedad pública, instigación a delinquir y delito de asociación para la delincuencia organizada, realizados por el fiscal Franklin Nieves. No hubo investigación previa ni hubo derecho a la defensa inicialmente.

Fue precisamente Nieves quien en octubre del año 2015 huyó a Estados Unidos, donde denunció que el juicio había sido una “farsa” y que fue presionado por altos funcionarios del gobierno venezolano, para acusarlo de “pruebas falsas”.

Desde un primer momento, López fue internado en la cárcel de Ramo Verde, en Los Teques, estado Miranda. En diversas ocasiones fue tema de debates políticos públicos, relacionados a mesas de negociación.

En 2015 López inició una huelga de hambre con la demanda de que se colocara una fecha para las elecciones legislativas de ese año, que finalmente fueron pautadas para diciembre, con el posterior triunfo de mayoría parlamentaria logrado por la oposición.

En septiembre de 2015, López fue sentenciado por 13 años, 9 meses, 7 dñias y 12 horas de presidio, dictado por la jueza Susana Barreiro, quien tomó el caso meses antes.

Leopoldo López

Diversas organizaciones no gubernamentales, de derechos humanos y gobernantes de otros países se pronunciaron a lo largo de estos más de tres años de detención.

Pese a la reciente sentencia de este 8 de julio, el caso continúa. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), mencionó que fue un beneficio por problemas de salud, aunque voceros del gobierno lo relacionaron con un proceso de diálogo entre el dirigentes oficialistas con la oposición. Recibió casa por cárcel. Desde la disidencia exigen que su libertad sea plena.

Fuentes: Hellouworld/caraotadigital

You may also like...