7 síntomas de estrés que no debes pasar por alto

Es un conjunto de síntomas que pueden perturbar el equilibrio emocional de la persona, dado que, a través de recursos físicos, mentales y conductuales, busca hacerle frente a situaciones que representan una amenaza o desafío.

El estrés es un proceso natural del organismo que, ante condiciones externas, genera una respuesta defensiva, ya sea fisiológica o psicológica.

Es un conjunto de síntomas que pueden perturbar el equilibrio emocional de la persona, dado que, a través de recursos físicos, mentales y conductuales, busca hacerle frente a situaciones que representan una amenaza o desafío.

Se origina por el instinto de supervivencia que tenemos todos los seres humanos y, a su vez, se ven involucrados órganos como el cerebro y el corazón.

Si bien, algunas veces, solo es una respuesta a cambios en el entorno, en muchos casos puede convertirse en un problema grave debido a la recurrencia de sus síntomas.

Lo más preocupante es que se ha vuelto tan común en la actualidad que muchas de sus señales se pasan por alto hasta que se convierte en un trastorno crónico.

Por esta razón es esencial saber cómo se manifiesta y cuáles son esas reacciones corporales que permiten identificarlo.

¡Descúbrelo!

1. Dolores de cabeza

Un gran número de casos de cefaleas recurrentes en la población adulta tienen que ver con la continua exposición a situaciones de estrés.

Este estado emocional provoca una contracción de los vasos sanguíneos, por lo que disminuye el flujo de sangre hacia el cerebro y aumenta la tensión en la cabeza.

De hecho, cuando se manifiesta de forma crónica, viene acompañado con sensibilidad a la luz, irritabilidad y problemas visuales.

2. Problemas digestivos
Los síntomas digestivos suelen ignorarse como señales de estrés, ya que la mayoría suele asociarlos con problemas gastrointestinales o malos hábitos alimenticios.

Lo cierto es que estos dos trastornos tienen un estrecho vínculo, dado que el sistema digestivo tiene una fuerte conexión con los neurotransmisores del cerebro.

La producción excesiva de cortisol, es decir, la hormona del estrés, influye en el aumento de secreciones ácidas y de problemas como el ardor y el reflujo.
También aumenta la recurrencia de los dolores abdominales y, en algunos casos, puede provocar náuseas y vómitos.

3. Caída excesiva del cabello

Es normal que, en cierta medida, el pelo se caiga todos los días. Sin embargo, producto del estrés, se puede presentar una pérdida excesiva y dificultades en su crecimiento.

Las alteraciones hormonales que implica permanecer bajo este estado emocional pueden afectar la circulación en el cuero cabelludo, y dificultar el proceso de oxigenación y nutrición de las hebras de pelo.

La calvicie por estrés puede afectar todo el cabello, aunque algunas veces solo ciertas zonas.

Lo cierto es que el volumen disminuye de forma alarmante y, aunque algunos productos logran contrarrestarlo, es difícil controlarlo por completo hasta aliviar este problema.

4. Dolores lumbares

Los dolores lumbares son frecuentes en aquellos cuyo trabajo y estilo de vida implica permanecer demasiado tiempo en la misma posición.

Estos se producen por la tensión muscular y la reducción de la circulación, por lo general relacionadas con una mala postura.

Sin embargo, el estrés también puede ser una de sus causas subyacentes, dado que influye en el aumento de la sensación de rigidez y dolor.

5. Enfermedades cutáneas

El estrés es una causa ignorada de muchos problemas cutáneos que afectan la belleza.

Aunque estos suelen tener su origen en factores externos como el sol y las toxinas, también están relacionados con el sometimiento del cuerpo a este estado emocional.

Su falta de control debilita la dermis, haciéndola más sensible a las agresiones externas.

Debido a esto, este trastorno se puede manifestar con problemas como:

Eccema
Psoriasis
Irritación y enrojecimiento
Alergias y brotes

6. Manos inflamadas

El mal manejo del estrés puede convertirse en un factor desencadenante de las respuestas inflamatorias del organismo.

Notar las manos inflamadas, incluso doloridas, sin razón aparente, es un indicio de episodios de estrés que no han sido controlados.

Si bien es necesario analizar si este síntoma puede ser la señal de trastornos como la artritis, un gran número de casos desaparecen conforme se trata este trastorno emocional.

7. Cambios en el apetito

Mientras que algunas personas estresadas pierden el deseo de comer, otras sienten una ansiedad constante por ingerir alimentos ricos en calorías.

Esto se debe a los desequilibrios que sufre el sistema nervioso, lo cual hace que el cerebro responda con estas señales.

Es primordial prestarle mucha atención, dado que puede provocar deficiencias nutricionales o, en caso contrario, sobrepeso y obesidad.

¿Identificas estas señales de estrés? Si es así, toma cuanto antes las medidas pertinentes para controlarlo.

Aunque sea normal padecerlo, su tratamiento es determinante para evitar problemas de salud de mayor cuidado.

Fuentes: Hellouworld/informe21

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